Consciencia y acción

¿Qué te parece saber que lo que piensas, lo que deseas, se te puede cumplir? Efectivamente, ten cuidado con lo que anhelas no sea que se haga realidad. ¿Cuántas veces has dejado de hacer una cosa por pre-vivir el resultado antes en tu cabeza? (Cita Coaching Espiritual. Claves de una vida plena; Humberto Varas).

Si te paras a pensarlo un poco, la capacidad de visualizar, la tenemos todos; lo que realmente es relevante es para lo que la uses. Recuerda la moraleja “Lobo bueno, lobo malo”; uno es el Mal, la ira, la envidia, los celos, la presunción, el dolor, el odio, la avaricia, la arrogancia, la autocompasión, el resentimiento, la inferioridad, las mentiras, el orgullo, la superioridad y el ego. El otro es el Bien. Es el gozo, la paz, el amor, la esperanza, la serenidad, la humildad, la bondad, la benevolencia, la empatía, la generosidad, la verdad, la compasión y la fe.” La pregunta pertinente aquí sería: ¿Cuál lobo gana? Aplica tu sentido común y la respuesta aparecerá por sí misma: El que tú alimentes. Por tanto, confía en ti, en tus capacidades y guíate por tu pasión.

¿Todavía no has descubierto tu pasión? Lo que te apasiona es aquello que fluye de ti sin artificio, de manera natural, a lo que te apetece dedicar todo el tiempo del mundo porque en lugar de desgastarte, provoca el efecto contrario: te recarga las pilas, te colma de un tipo de energía, positiva, que te ayuda a realizar las acciones que te conducen a tus objetivos.

Dedícate unos instantes al día, con unos minutos bastará. Chequea tus emociones, toma consciencia de ellas, de los cambios que se van produciendo en ti mientras las exploras: respiración, pensamientos, corporalidad… Evalúa, en su conjunto, qué emoción y qué pensamiento es el que predomina y somételo al tamiz de la acción. Observa la respuesta, intenta distanciarte de ella, sin juzgarte. Un hombre que se forjó a sí mismo, convirtiéndose en uno de los líderes más carismáticos del mundo dijo una vez: “Todo parece imposible hasta que se hace”, su nombre Nelson Mandela. Entre las páginas de nuestros libros y desde el atril de nuestros ponentes, siempre encontrarás una invitación explícita a hacer, a la acción; no olvides cerrar el círculo de tus aprendizajes con la experiencia, pon en juego lo aprendido siempre.

Cuando la acción por sí misma no te ofrece lo que buscas (aunque la cambies) quizá sea el momento de cuestionar los paradigmas que “gobiernan” tu vida, mira desde otra perspectiva la situación y vuelve a ella como un ser nuevo, sin vestigios de antiguas creencias. Tu propia consciencia te indicará si vas bien encaminado o no. La mejor apuesta: la responsabilidad personal y hacer, hacer y hacer.

“El núcleo de la realidad es la consciencia”

Juan Roldán, artista marcial, Maestro y amigo.

Lee, piensa…¡Vive!

Miguel Vázquez
Editor de Tribuna de Letras y Coach Personal